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Tras el
"almorsar" en la Filà, la tropa beduina se agrupa en la Plaza
Mossen Josep para el disparo matutino. Los excesos en la noche
anterior pasan factura y la participación es mas bien escasa (35).
Y además, la polémica sobre la pólvora, no es excusa. Toda la
demanda solicitada por los festeros ha sido satisfecha, gracias,
a mi juicio, del buen hacer en este tema de la Junta Directiva.
A mediodía, se retoman fuerzas con la comida de la Filà para el
inminente combate de la tarde. Parece que ésta ha tenido un efecto
reconfortante, pues el número de efectivos (51), que están dispuestos
a dar sus "vidas" por el Profeta, es mayor que el de la mañana.
A espaldas del Castillo se produce la concentración de magenteros
para el "encaro" en los Salesianos. La batalla es dura y memorable,
y al final, se disparan las últimas salvas de honor frente a la
Iglesia de San Jorge. Finalmente la imagen del "Xicotet" vuelve
a su templo, y el niño "San Jordiet" con la Aparición, lanza desde
la Fortaleza los dardos de amor y concordia que inundan de paz
y felicidad a los corazones alcoyanos. Concluidos estos actos,
la cena de fin de fiesta en la Filà, con "cánticos populares"
(como en el Reconquista), pone el broche de oro a esta trilogía
magnífica y esplendorosa. Esto, en resumen, es lo que tengo que
deciros sobre las Fiestas del 2002. Unos días inolvidables en
los que he querido comentar vivencias y anécdotas en un tono cordial
y sencillo. Lo he hecho con toda la ilusión y entusiasmo del mundo,
y en mi pluma he dejado lo mejor de mí para con mi querida Magenta.
Esperando sepáis disculpar los errores que haya cometido en este
relato, quiero, por último, daros las gracias a todos por la atenta
escucha de la crónica de vuestro amigo:
José
Antonio Valor Valor - Cronista de Fiestas 2002.
Vixca la Magenta
Vixca Sant Jordi
Vixca Alcoi
Leida y aprobada en Asamblea
General Ordinaria celebrada el día 18 de mayo de 2002
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