|
Concluida la disputa matutina, la
Magenta acompaña a su Capitán hasta los locales de la Filà,
para celebrar su victoria con una exquisita comida. En el
transcurso del banquete, recibimos la visita de nuestros
vecinos Asturianos, Benimerines y Alcodianos, que agasajan
a nuestro Capitán, intercambiando mutuos obsequios. Sin
embargo el tiempo apremia. El castillo aguarda la presencia
del caudillo musulmán y su séquito, para la estafeta y embajada
vespertinas. Con voz altiva y arrogante, efectúa Camilo
una soberbia declamación de las palabras del Capitán moro,
dando una digna respuesta al amenazador mensaje del representante
de los Campeones de la Cruz. Lo demás, de todos, es sabido.
El acuerdo no es posible y la guerra se hace inevitable.
Esta vez son 26 magenteros, los que a espaldas del fuerte,
se encaminan al Partidor, para el enfrentamiento con la
Filà "de la ma al costat". Parece ser, que a su paso, varios
efectivos se incorporan a la contienda hasta sumar un total
de 37 combatientes. El hermanamiento de la mañana entre
ambas entidades tiene continuidad en el atardecer. Pero,
en esta ocasión, "los fuertes y membrudos brazos" de los
que hacía gala nuestro Capitán en su parlamento, no son
suficientes para detener la embestida tomasina. A pesar
de nuestra desesperada resistencia, con la caída de la tarde,
la enseña de San Jorge asoma triunfalmente en el mástil
del recinto amurallado. Acabada la batalla, los cargos festeros,
el Sant Jordiet, y la asamblea de la Asociación de San Jorge,
retornan la imagen del "Xicotet" a su templo, donde todos
juntos, moros y cristianos, oran ante el altar del Patrón
en señal de Acción de Gracias. "Como siempre, como es y
como está escrito, no hay vencedores ni vencidos. Hay, eso
sí, y más que nunca, alcoyanos íntegros, mejores, más enteros,
la fiesta lo ha hecho posible..." Las sabias palabras de
Adrián Espí Valdés, en la crónica de fiestas de 1981, refieren
el carácter incruento de esta "confrontación", que nos identifica
más como pueblo, con la escenificación de aquel legendario
suceso ocurrido en la primavera de 1276. Los tres breves
minutos de la Aparición del Sant Jordiet (cuyos rasgos característicos
he definido anteriormente), constituyen el momento culminante
de la trilogía. La Festa ha terminado como comenzó: con
el enfervorizado canto de múltiples y anónimas voces del
Himno de Fiestas. La cena en nuestra sede social y una informal
entraeta organizada por el montepío del Capitán y Caballeros
2019, ponen el broche dorado a estos tres intensos días,
que ocupan ya un lugar destacado en la historia de nuestra
entidad. Ésta, es, en definitiva, la visión particular de
este "miron" de las fiestas de 2005. Unas jornadas pletóricas,
memorables, únicas. La lista de adjetivos calificativos
sería interminable, por lo que, prefiero ahorrarme el trabajo.
Ciertamente, a mi modo de ver, la Magenta ha asumido con
gran dignidad el desafío y ha desempeñado un espléndido
cargo, por lo que debemos sentirnos plenamente dichosos.
Ha sido un éxito de todos, y para todos. De Al-azrach es
la historia. De nuestro Capitán es y será el recuerdo: Camilo
Albero Climent. Es por ello, que por tu brillante "currículum"
en la institución , y por el grandísimo logro que has alcanzado
capitaneando a los antiguos Beduinos, quiero dedicarte esta
narración. Tampoco, como podéis imaginar, pretendo dejar
a un lado la desaparición de Sergio. Tu Filà no te olvida,
y su cronista no podía ser menos. Por tanto, este texto,
también va por ti. Por último, en ésta, mi postrera crónica,
deseo manifestaros mi sincera gratitud por vuestra comprensión
y gentil escucha de mis palabras en estos años, por lo que
este escrito, asimismo va destinado a vosotros. Con vuestro
permiso, me he permitido la licencia, después de tantas
citas de otros autores, de realizar una modesta aportación
poética como colofón final:
"Alcoy, hermosa trilogía
la del año de Capitán,
precedido de un Alférez
¡ gozosos los dos están !
Camilo Albero Climent
Rodolfo Llacer Santacreu
Dos nombres para recordar
en la historia centenaria
de esta veterana entidad
Denominada Magenta
plena de cordialidad
es la "que mes aspenta"
¡ lo dicen en la localidad !
Magenta, presta y atenta
desfila con seriedad
luciendo la vestimenta
por las calles de tu ciudad"
|